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BIENVENID@

7 octubre, 2008

 (Esta entrada está anclada al comienzo del blog)

En estos tiempos en que está anticuado
lo del árbol, el libro y el chaval,
se estila dejar tinta virtual,
chaise-longue en cedro y un hijo clonado.

Así nació la idea de este blog,
que di por imposible de rimar
hasta que vi que podía ayudar
a parar por un instante el reloj.

Ojalá que te sientes en mi vicio
sintiéndote en tu página de inicio,
que te levantes otr@ y sorprendid@.

Por cierto, si faltara alguna tilde,
que soy de ciencias, y mi web, humilde,
protesta, no lo dudes. ¡Bienvenid@!

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CHERNÓBIL (OZ 2018)

19 enero, 2018

Para ti también.

Al mago pido que me reconvierta
en un espantapájaros sin seso,
pues este que me dio me tiene preso
en una cárcel con la puerta abierta.

Si fueras tú leona con valor
y fuera yo león con valentía,
me dejaría de palabrería
y en la sabana… sábanas y amor.

En mí palpitan varios corazones:
el uno late solo por decreto,
el dos es todavía analfabeto
y el tres bombea tinta a borbotones.

Pateo, con complejo de molusco,
las calles gijonesas y te busco,
y encuentro solamente desencuentro.

Estoy a punto de marcar tu móvil,
pues la ciudad es, otra vez, Chernóbil
y no me basta con llevarte dentro.

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PEONES

14 enero, 2018

Para ti, peón blanco.

Nos vimos, tras odiarnos un pimiento,
igual que dos peones frente a frente:
con ganas de comernos mutuamente,
sin posibilidad de movimiento.

Vivir después de lo que nos pasó
será sobrevivir en un impasse,
pues nadie más me da lo que me das
y nadie más te extraña como yo.

Concordes, nuestras almas-avestruz
sacaron la testuz a plena luz;
si crees que lo mágico se trunca

abriéndonos de par en par el pecho,
estás equivocada, pues, de hecho,
te quiero, como siempre, más que nunca.

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LA GENTE

11 enero, 2018

Para ti, que no eres gente.

La gente, que me tacha de callado,
no sabe que, si hablo de mis cosas,
vendrán catástrofes calamitosas
que desintegrarán el Principado.

La gente, que me tilda de muy serio,
no sabe lo que es estar exhausto
de tanto prevenir un holocausto
que la conduciría al cementerio.

La gente, que me ve con aire triste,
no sabe que Gijón aún existe
porque peleo solo con dragones

que lo chamuscarán si te propongo
que nos vayamos a vivir al Congo
cuando me toquen los EuroMillones.

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EL HILO ROJO*

3 diciembre, 2017

Los dos exhiben, esta vez, arrojo.
La realidad, empero, los espera
dispuesta a cercenar el hilo rojo:
apenas tiene filo su tijera.

Intentan despedirse de cien formas
y ciento una son contra natura.
Redactan un catálogo de normas;
por dentro va la procesión sin cura.

Embuten como pueden sus deseos
en una caja de Pandora fea
y arrojan al Cantábrico la llave.

Parece no saber el par de reos
que todo lo devuelve la marea;

que nada hará que su pasión acabe.

 

El hilo rojo del destino

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LIVES

15 septiembre, 2017

Estaba sentado en su taburete favorito del bar que frecuentaba las noches calurosas de verano. Nada parecía fuera de lo que se suponía normal en un modesto local de Jackson, Alabama: el ruido de fondo de platos y conversaciones ininteligibles, el clásico par de perdedores jugando al billar y el hombre alérgico al hogar tratando de mantenerse despierto mientras ve las noticias en un televisor mudo. Pero aquel no era un miércoles de agosto cualquiera: se cumplían cuarenta largos años desde el inicio de su disparatado y, a la vez, exitoso plan. Levantó la copa de whisky que había pedido para celebrarlo y asintió a modo de brindis con su imagen reflejada en el enorme espejo colocado tras la barra. En ese momento, sin razón aparente, cometió un error estúpido. Instintivamente, se llevó la mano a la boca para taparla como quien lo hace tras un regüeldo inoportuno y miró de reojo a Paul, el camarero, que detuvo la afanosa limpieza del vaso que tenía en la mano, frunció el ceño, entornó los ojos y le devolvió la mirada: el más anciano de sus clientes habituales acababa de canturrear tres palabras de manera inconfundible: “Are you lonesome…”.

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LA NANA DE LAS MIL DE LA MAÑANA

8 septiembre, 2017

A ti, que pierdes contra la almohada
debates que te mojan la mirada,
te canto, si me abres la ventana,
la nana de las mil de la mañana.

No temas, ese monstruo que se esconde
de día sin que nadie sepa dónde
y tan aterrador de madrugada
es una sombra tuya y aterrada.

En un colchón sin vistas a la playa
hay un silencio negro que no calla;
por eso traigo siete caracolas
con sendos mares bravos y sus olas.

Las noches de mirar sin ver el techo,
si sientes que se te comprime el pecho
y mucho más calor que con la manta,
será por un abrazo de quien canta.

Y, piel con piel, si notas taquicardia
será por este corazón de guardia
que llena los larguísimos vacíos
que van tras tus latidos con los míos.

Ahora solo falta por mi parte
besarte la mejilla y arroparte.
Me quedo sin hacer apenas ruido.
Descansa, duerme bien, que yo te cuido.

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FEBRÍCULA

10 julio, 2017

De nuevo, al albor de la canícula,
la Tierra se sitúa donde estaba
cuando tiró de mi primera baba.
Lucía ayer sin bichos mi matrícula

y, hoy, con treinta y siete de febrícula,
empieza a parecer mi frente lava
y a verse lo que no se divisaba,
o sea, la mitad de la película.

La noche en que mi última molécula
se haya reciclado para sécula
y nadie que conozca siga vivo,

sabré que el rato mereció la pena
si trota aún mi sangre en una vena
y algún androide lee lo que escribo.