Archive for 31 marzo 2017

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CINCO AÑOS

31 marzo, 2017

Solo le quedaba un cigarrillo. Lo apresó entre nariz y morros, y la miró. Ella rio al ver su improvisado bigote. Aunque a él le faltaban años para registrar la palabra dilema en su vocabulario, se encontraba ante uno bastante incómodo: sabía que ya no resultaba tan sencillo encontrar esos canutos maravillosos. Tras unos segundos vacilando, marcó milimétricamente la mitad del pitillo, lo partió y le entregó un trozo. Ella lo tiró, lo pisó y rio de nuevo. Él juró, inocente, que compartir aquel cigarro de chocolate iba a ser la primera y última estupidez que cometería por una mujer.

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TRAMPA

17 marzo, 2017

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega. Superman, a duras penas agarrado a una de las alas del avión, trataba inútilmente de evitar su vertiginosa caída en picado. Las dramáticas fotografías tuiteadas por una pasajera no dejaban lugar a dudas en la prensa: “El malogrado hombre de acero, culpable de la tragedia aérea”. El plan de Luthor había funcionado a la perfección, pero aún necesitaba un disfraz para seguir adelante con su propósito de conquistar el mundo. Se puso un traje oscuro, una camisa blanca y una corbata roja. Por último, cubrió su reluciente cabeza calva con una ridícula peluca rubia oxigenada.

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SÍRVASE FRÍA

16 marzo, 2017

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer, rodeada de los pinos con aroma pavloviano que seguían circundando, dos décadas después, un picadero de estrategiquísima situación. Los aullidos de auxilio que había proferido aquella madrugada desde el Ibiza de Jimmy permanecían sin duda impregnados en las cortezas de esas coníferas majestuosas, pero estas habían sido rechazadas como testigos en el pleito contra el desamor de su vida. Tan pronto como el sol hubo dejado de ser tan secante con el horizonte para permitirle un beso tangencial, escupió sobre la fotografía de aquel malnacido y volvió a meterse en el tanque, dispuesta a ejecutar su venganza a cañonazo limpio.

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TE DESEAMOS TODOS

2 marzo, 2017

Cerró los ojos y sopló las velas. Acto seguido, corrió a mirarse en un espejo. Mientras sonreía observando su reflejo, a su hermana le crecían orejas de elefante y un cachorro de labrador rompía a ladrar y su videoconsola se duplicaba y se esfumaban las botellas del mueble bar y su añorada abuela tejía plácidamente en su mecedora y llovía pis. Los deseos personales que los otros niños volcaron en sus soplidos solidarios también se habían hecho realidad, pero solo para el cumpleañero. Arrancó de un mordisco un trozo de una puerta de su nueva casa de chocolate. Al fin y al cabo, se había convertido en adulto y por fin podía hacer lo que le diera la gana.